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lunes, 19 de octubre de 2015

Sábado o Domingo: Vs. los judaizantes... otra vez




Hace unos días en Facebook alguien preguntó que porqué los cristianos se reúnen los domingos y no los sábados. Él mismo respondió que esto se debe a que Constantino lo impuso y que la Iglesia Católica Romana engañó a todos. Así concluyó que como Jesús guardaba el Sabat entonces él también debía guardarlo y que todos los cristianos vivían siguiendo una enseñanza satánica.

Habiendo muchos creyentes que sinceramente desean saber la razón de la reunión dominical cristiana, ofrezco la siguiente respuesta bíblica, histórica y teológica: 

Razón bíblica

La razón por la cual los cristianos nos reunimos los domingos es por la resurrección de Jesucristo. Esta sucedió en el primer día de la semana, así está atestiguado en los cuatro Evangelios: Mateo 28:1; Marcos 16:2, 9; Lucas 24:1; Juan 20:1. A propósito, el Sabbath es el séptimo día; el primer día es el domingo.

Razón histórica

En el libro de los Hechos ya se hace alusión a las reuniones llevadas a cabo en domingo por los cristianos: 20:7; también en 1 Corintios 16:2 expresa como ese día se recolectaban las ofrendas, precisamente en el marco de la reunión (Ekklesía); Juan de Patmos, contempla la revelación (el Apocalipsis) en domingo (1:10) como un mensaje para las iglesias. Considerando esto, que lo mencionado en estas citas sucede al rededor del 40-55 y 92-98 d.C., la idea común que declara que todo esto fue porque Constantino lo ordenó, es errada y cae por los suelos. Constantino lo hizo oficial en el 321, sin embargo, la reunión cristiana, como ya vimos, se realizaba los domingos.

Por cierto, la Iglesia Católica Apostólica Romana surge cuanto más a partir de la Reforma protestante. En otras palabras la Iglesia cristiana no tiene un salto desde el Nuevo Testamento hasta los Evangélicos. Por mil quinientos años existió una sóla iglesia cristiana con sus características particulares correspondientes a cada región y período. Católicos y protestantes de cualquier denominación compartimos una historia común.

Regresando al tema, se tiene constatación histórica de la reunión de los cristianos en domingo. Algunos ejemplos:
  1. La Didajé, XIV, un escrito cristiano de entre los años 80-100 d.C. expresa: “El día del Señor [el domingo: ‘dominus’ = ‘kuriaké’ de ‘kurios’, ‘Señor’] reuníos para la partición del pan y la acción de gracias…”
  2. Entre el 100-110 d.C. San Ignacio de Antioquía, discípulo de Juan, escribe en su Carta a los Magnesios: “Pues bien, si los que siguieron el orden antiguo llegaron a la esperanza nueva, no ya observando el sábado, sino el día del Señor, en el cual también surgió nuestra vida por él y por su muerte, lo que algunos niegan –por ese misterio recibimos la fe y por él resistimos para ser hallados discípulos de Jesucristo, nuestro único Maestro-, ¿cómo podríamos nosotros vivir fuera de él, a quien hasta los profetas, sus discípulos en espíritu, esperaban como su Maestro? Por eso él, después de su venida –por ellos justamente esperada- los resucitó de entre los muertos.” Nótese nuevamente la relación entre el domingo y la resurrección, también la razón de la reunión dominical por todo aquel que se llama discípulo del Señor, y sobre todo la contraposición entre domingo y sábado (o Sabbath).
  3. Plinio el Joven, en el 113 d.C., un gobernante no cristiano, comenta: "Ellos afirmaban que toda su culpa y error consistía en reunirse en un día fijo [esto es el domingo; “un día fijo” se distingue del Sabbath judío, día bien conocido] antes del alba y cantar coros alternativos un himno a Cristo como a un dios y en obligarse bajo juramento no ya a no cometer delito alguno, antes a no cometer hurtos, fechorías o adulterios, a no faltar a la palabra dada ni a negarse, en caso de que se lo pidan, a hacer un préstamo. Terminados los susodichos ritos, tienen por costumbre separarse y volver a reunirse para tomar alimento, común e inocente."
  4. Justino Mártir, hacia la primera mitad del siglo II comenta ya esta costumbre y explica también lo que implica la celebración dominical del día del Señor.
Razón teológica

La Iglesia es la comunidad de creyentes, miembros los unos de los otros en tanto que son un sólo cuerpo, el cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:12-13). De manera que para que la Iglesia existiera era necesaria la resurrección (Colosenses 1:18; 1 Corintios 15:14). Cristo como cabeza vivifica a su cuerpo y le hace partícipe de sus bienes obtenidos en la resurrección (Efesios 1:15-23). Así su cuerpo, la Iglesia, celebra su razón de ser, el día domingo.

Ahora bien, este asunto de la reunión cristiana no solamente se trata de una cuestión de índole temporal o cronológico sino que tiene implicaciones teológicas: Con la resurrección de Jesús se da un cambio fundamental. Dios levantó de entre los muertos a su Hijo. El que confiesa esto es salvo (Romanos 10:9-10), no así por guardar el Sábado, y por ende, la Ley. ¡Cuidado con agregarle la ley a la obra salvífica de Cristo! 

Allí el error de los judaizantes, o mejor dicho, de los cuasijudaizantes. 


lunes, 18 de agosto de 2014

Lunes de pregunta 1: ¿cuál es el rol de la mujer en la Iglesia?



Hace poco me di a la tarea de responder preguntas de mis contactos en Facebook acerca de la Biblia, la teología, la historia de la Iglesia y su relación con la sociedad en la que vivimos. Así que aquí iré publicando también las preguntas que me enviaron con sus respuestas. De igual modo si tienes alguna interrogante puedes publicarla los lunes en mi muro de FB. 

Esta fue la primer pregunta realizada por Betsy:
...cual es el rol de la mujer en la iglesia?, y que es lo que realmente esta haciendo la mujer en la iglesia actualmente? Esta pregunta me surge por que como muchos de ustedes saben quiero ir a USA a servir a migrantes latinos indocumentados, al ser mujer a veces me siento agobiada no pq no me sienta capaz de hacer ciertas cosas, mas bien por que siento q nuestro rol esta un poco rezagado y temo que no me den la oportunidad de por ejemplo tratar con hombres migrantes, pues he escuchado q practicamente una mujer debe limitarse a enseniar a otras mujeres, esto pq como una mujer puede ensenar a un hombre?, por q una mujer tiene q cuidar su corazon, y tiene q cuidarse de no ser d tropiezo a otros hermanos. Espero ser clara en mi pregunta. Gracias!!!
Ah y creo firmemente que la mujer desempenia un papel importante en el cuerpo de Cristo, al igual que el hombre, sin embargo siento que existe division sexual, es decir ql hombre hace labores correspondientes a su sexo y la mujer respecto al suyo. Es asi o es mi imaginacion? Jajaja. Saludos 
Por un lado, es cierto que en la Iglesia se ha institucionalizado acorde a los evidentes prejuicios socioculturales respecto al varón y la mujer, sufriendo ellas mayormente las consecuencias. Por otro lado, gran parte de la causa de que esto sea así, es una interpretación errada de la Escritura. Sí, es un hecho, las mujeres cristianas se enfrentan, lamentablemente, a la discriminación.

Para poder comprender mejor la cuestión es imperativo considerar aspectos:
  1. La imagen de Dios en el ser humano (Génesis 1: 27): tanto el varón como la mujer son creados a imagen de Dios. El valor intrínseco tanto de uno como de otro no consiste en su sexo sino en la imagen de Dios en ellos. Esto implica que ambos comparten la bendición de Dios así como el señorío sobre la creación (Génesis 1:28), de manera que hombre y mujer tienen el mismo derecho y deber, los dos son responsables por igual ante Dios.
  2. La obra de Cristo por la humanidad (Gálatas 3:28): 'Ya... no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.' El Apóstol Pablo expresa que toda barrera que pudiera estar presente, ya ha quedado superada por la obra de Jesucristo (nótese lo otros contrastes: 'ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre').
  3. El bautismo del Espíritu Santo (1 Corintios 12:13): todos los creyentes, tanto hombres como mujeres, han sido bautizados hacia un cuerpo, la Iglesia. Son miembros del cuerpo de Cristo. Tienen por tanto una función en particular qué realizar, y para ello han recibido dones de parte del Espíritu: 'hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo' (1 Corintios 12:4), y es el mismo Espíritu Santo quien otorga esos dones 'repartiendo a cada uno en particular como él quiere' (1 Corintios 12:11).
Entonces, no es la propia Iglesia o los varones o las mismas mujeres quienes deben establecer -o limitar- la función (rol o papel) de unos o de otros. Es el Espíritu Santo quien da los dones necesarios para que cada uno sirva a Jesucristo para gloria de Dios Padre. Catalina F. de Padilla escribe:
La iglesia que reconoce los dones del Espíritu Santo en la vida de sus mujeres no debe tener problemas en reconocer también su área de ministerio en la iglesia. Lo que corresponde a la iglesia es proveer el ambiente en que hombres y mujeres, juntos, puedan servir al Señor, en el poder del Espíritu Santo.[1]


Ahora bien, todo lo que se realice en la Iglesia debe ser entendido como servicio; si detrás de ello se encuentra una búsqueda de reconocimiento o de jactancia, entonces su obra no pasará la prueba divina (1 Corintios 3:13-15).

Luego, Rubén hizo un aporte a la cuestión:
Estoy muy de acuerdo con lo que dices, pero ¿por qué 1 Timoteo 2:12 hace notables diferencias en cuanto al rol de enseñar? "Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio". Aclaro que solo es duda 
Lo que nos da la pauta para su interpretación es el tono polémico de la carta: es una fuerte advertencia contra los falsos maestros. 
Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina. (1 Timoteo 1:3ss)
Es en ese contexto en el que nos encontramos con 1 Timoteo 2:12. Como expresa Stanford Orth:
Esta frase y la de arriba (la del versículo 11) sugieren que Pablo supo de un problema específico de desorden y soberbia entre las mujeres cristianas. Posiblemente promovían la falsa enseñanza que se menciona en el capítulo 1. Posiblemente se mostraban agitadas y rebeldes en su relación con los líderes varones de la congregación... Es probable que el problema entre algunas mujeres fue ésta -que querían enseñar la falsa doctrina y no se sometían a la autoridad de los líderes en la iglesia. También su conducta y su modo de vestirse y adornarse manifestaba su falta de sumisión. Es probable que ellas ejercieron dominio sobre los hombres por medio de la enseñanza. Entonces Pablo dice que el no enseñar a los hombres es implícito en no ejercer dominio sobre ellos. Se debe comprender que la exposición de la Palabra de Dios y de la doctrina es un privilegio que trae mucha responsabilidad e involucra una autoridad espiritual en la congregación.[2]


El problema no era tanto de rol, sino más bien de la sujeción evidenciada en la enseñanza que daban. El contraste es entre el enseñar y el escuchar (o aprender). La influencia de los falsos maestros sobre las mujeres en aquella comunidad se puede ver específicamente 5:11-15. El escenario pudo ser el siguiente: Falsos maestros se habían infiltrado a la iglesia, las mujeres viudas recibían su falsa doctrina (nótese el argumento en 2:14 de que "la mujer siendo engañada, incurrió en transgresión") y así mismo, la compartían en la iglesia con el resto de la comunidad. El que la mujer tenía un cargo importante en la Iglesia puede leerse en 3:8-13, el versículo 11 que habla acerca de las mujeres está justo en medio del perfil de los diáconos: esto indica que había mujeres diaconisas en la iglesia. 

Otro aspecto a considerar es que en Efeso se encontraba muy difundido el culto a Artemisa, donde las mujeres participaban activamente como profetizas. De modo que las mujeres cristianas en Efeso pudieron haber traído consigo estas características del culto pagano a la Iglesia. O también por lo mencionado en el v. 9 se trataba de mujeres de alta posición social; en la cultura helenista la mujer iba adquiriendo mayor influencia por lo que aquellas mujeres cristianas tendían hacia un "feminismo", por así decirlo, a lo cual Pablo responde con la sujeción y orden. Sumémosle a ello las falsas enseñanzas que difundían.

Acerca de la sujeción se ha escrito que: 
...cuando el disturbio de la comunidad estaba en cuestión, la meta de la sujeción (y por lo tanto, el establecimiento del orden) era generalmente la recuperación de la armonía.[3]


Por último, el mandato parte de este contexto; es decir, no pretende ser una norma universal. Gordon Fee comenta:
La declaración de Pablo está específicamente relacionada al problema en Efeso. Obviamente el no toma esta posición acerca de la mujer en general (ver por ejemplo, Ro. 16:1-3; Fil. 4:2-3).[4]





  1. Padilla, Catalina F. de  y Padilla, C. René . Mujer y hombre en la misión de Dios. Lima, Perú: Ediciones Lima, 2005; pp. 63-34.
  2. Citado en Concul, Edwin. Exégesis de las pastorales. Notas de clase. Guatemala: Seminario Teológico Centroamericano, 2010. 
  3. Towner, Phillip H. The Letters to Timothy and Titus. P. 216. 
  4. Fee, Gordon. 1 and 2 Timothy, Titus.

miércoles, 12 de marzo de 2014

El Jesús newager

Siempre han existido varias percepciones erradas acerca de la persona de Jesús de Nazaret. Una de ellas es la proclamada por la Nueva Era: Fue un ser humano con conciencia de Dios que dio en sus predicaciones y su modo de vivir el camino para que todos alcancen tal grado de autoconocimiento divino. Estas enseñanzas no son nuevas, parten del gnosticismo del primer siglo. Aunado a este problema, existe una carencia de adoctrinamiento básico en las iglesias y por ende, los creyentes están expuestos a ser arrastrados por cualquier falsa doctrina –no solo por la Nueva Era. La Iglesia necesita conocer su historia y reafirmar su enseñanza bíblica para responder adecuadamente a las herejías que la asechan y se encuentran infiltradas en ella. Por lo tanto, analizo aquí algunas características esenciales de la enseñanza new ager acerca de Jesús; esto, a partir del best seller titulado El tercer Jesús, escrito por Deepak Chopra. [1] El análisis será crítico a la luz de la Biblia.

Jesús según la nueva era:


Existen tres Jesús. El primero es el histórico, el segundo es el de la fe, y el tercero, propuesto por Chopra, el Jesús iluminado. Característico del sincretismo, es la mezcla de datos verídicos con falsos. En este punto debe reconocerse, con base en la crítica histórica, que se ha hecho la diferencia en el estudio del Jesús que se le identifica como “histórico”, y del Cristo de la fe.

1.    El Jesús histórico, como lo nombraría Bultmann o Theissen, es aquél que vivió y murió en Palestina, los Evangelios son la fuente primaria que describen su manera de vivir y sus enseñanzas. La sociología, geografía, arqueología y otras ciencias se han esforzado en presentar a un Jesús más humano despojándolo de su ropaje seudo divino. Es decir, ninguno de los autores cristianos serios niega su divinidad, pero sí se muestran renuentes a aceptar a un Jesús divino tan distante que casi raya en lo mágico.
2.    El Cristo de la fe, en los estudios realizados por los mismos, se trata de aquél que ha sido presentado teológicamente en el resto del Nuevo Testamento. Si se considera, por ejemplo, que Pablo escribe reflexiones teológicas que representan el credo cristiano del primer siglo, se hace patente que esta concepción ya es una formulación de la persona y obra de Jesús. Estas dos aproximaciones a la persona y obra de Jesús no deben entenderse como algo antagónico sino más bien como complementarias. Por su parte, el estudio sobre el Jesús histórico muestra la realidad de la Encarnación, se muestra a Jesús como el Dios hombre que vivió en un contexto determinado y estuvo sujeto a todas sus implicaciones. El estudio del Cristo de la fe reflexiona teológicamente su vida y obra, así como el impacto cósmico que posee. [2] Los cristianos podemos decir con toda convicción que el Jesús histórico es el Cristo de la fe.
3.    Pero mientras que lo anterior requiere del estudio metodológico exegético (que implica la crítica textual, la sociología, la geografía, arqueología, historia, etc.) y se comprueba o no a través del mismo, el llamado “tercer Jesús” parte de la eiségesis. Es decir, el tercer Jesús, “el Jesús iluminado”, es nada más que la ideología propia del gnosticismo de Chopra. En ese tipo de aproximación se ve en Jesús lo que uno quiere ver: No hay lugar para la crítica objetiva, no se permite que el texto bíblico conforme el pensamiento sino es el mismo sujeto quien le da un sentido personal a lo que el texto dice.

Jesús no es Dios. Escribe que “Jesús no descendió físicamente de la morada de Dios en los cielos, ni regresó a ella para sentarse a la derecha de un trono.” [3] Con esto quiere indicar que Jesús no es Dios. De hecho, para ese autor y otros new agers, Dios no es persona, sino algo así como una fuerza que se encuentra en todas partes. Sin embargo, aquel Dios-fuerza-impersonal tampoco dictamina todo el cosmos, es más bien como un estado mental del ser humano. Por lo tanto, Jesús fue un mero hombre que alcanzó la iluminación y que enseñó a sus discípulos el cómo llegar a ella. Por eso, también expresa de Jesús que: “Haber alcanzado un estado de conciencia divino fue lo que lo convirtió en hijo de Dios.” [4] De manera que todos pueden llegar a ser hijos de Dios, no como lo enseña la fe cristiana a través de la fe en Jesucristo (Juan 1:12), sino por medio de esa iluminación interior. En breves palabras, uno a través de la meditación y otras disciplinas alcanza la conciencia divina convirtiéndose entonces en hijo de Dios, tal como Jesús. Pero como vimos el Jesús de Chopra no es Dios encarnado. 1 Juan 4:2-3 es una clara apología a esta ideología herética:
En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. (RVR60)
Entonces, al negar la Encarnación, Chopra demuestra que su espíritu es el de anticristo. Se opone tercamente a Cristo. Por lo que no es de Dios. Su enseñanza al negar la Encarnación tergiversa totalmente toda la demás doctrina cristiana para acoplarlo a su herejía. Otras ideas de su pensamiento new ager son:

El Reino de Dios es el alma misma. Chopra interpreta y traduce la preposición griega entos de Lucas 17:21 como en o dentro: “El Reino de Dios es interior”, [6] y también expresa: “El Reino de los cielos habita en ti.” [7] Decir que el Reino de Dios está en o dentro de la persona no es tan descabellado. Incluso Robertson explica que “este es el obvio y necesario significado de entos”, [8] en respuesta a los fariseos que querían saber cuándo vendría el Reino. El problema es que no considera los otros pasajes donde Jesús manifiesta que él mismo es el Reino (como Lucas. 9:57- 62), o los que expresan que el Reino está ya presente (Mateo 12:28), y los que enseñan que el Reino se manifestará en el futuro (Mateo 6:10). La doctrina de Chopra explica que el Reino de los cielos es tan sólo un estado dentro de todos: se trata de reconocerlo en el interior. Incluso cita un texto gnóstico, el Evangelio de Tomás 62, donde se observa de manera clara este aspecto:
Dijo Jesús: “Si aquellos que os guían os dijeren: ‘Ved, el Reino está en el cielo’, entonces las aves del cielo os tomarán la delantera. Y si os dicen: ‘Está en el mar’, entonces los peces os tomarán la delantera. Más el Reino está dentro de vosotros y fuera de vosotros. Cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y caeréis en la cuenta de que sois hijos del Padre viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, estáis sumidos en la pobreza y sois la pobreza misma.” [9]
El pecado y el mal son simplemente percepciones negativas: “la batalla entre el bien y el mal no es más que un juego de luz y sombras” [10]; y sobre el pecado reclama que “los padres de la Iglesia prometían que Jesús había erradicado el pecado del mundo de una vez por todas. Nadie que eche un vistazo a su alrededor puede, ni ahora ni entonces, creer semejante afirmación.” [11] De manera que el pecado y el mal son ilusiones, porque la realidad es todo lo bueno. Entonces, por medio de la meditación se busca echar fuera esos pensamientos negativos. Por tanto el pecado no existe. Pero Romanos claramente expresa en 3:10-11 "Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios." Y luego el verso 23: "por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios." Por más que estos novoeristas digan que "no hay pecado", que "todo está en la percepción", "todo es gris y no blanco o negro", la santidad de Dios nos condena a todos, no porque él desee nuestra condenación sino porque nosotros mismos hemos pecado transgrediendo su ley. Sin embargo, los Padres de la Iglesia recordaban que Jesucristo quitó el pecado del mundo, como lo expresa Juan el Bautista acerca de Jesús: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29). De seguro su disgusto y ataque contra los Padres de la Iglesia se debe a que estos en su momento combatieron el gnosticismo, lo desenmascararon, lo exhibieron tal cual es, una vil mentira.

La salvación es vivir en conciencia de divinidad. Si el pecado no existe, la salvación para Chopra, y lo gnósticos, es un estado solamente: “Jesús llama a ese lugar Reino de Dios o alma. El nombre es menos importante que la experiencia. Paso a paso, cada persona debe hallar un estado interior libre de imágenes dolorosas; en ese estado radica la redención.” [12] Puesto que no hay pecado, no es necesaria una salvación de este, ni del mundo, ni del diablo, ni del castigo eterno. Pero aun así, Chopra sigue proclamando una salvación-redención:
Jesús ofreció la misma salvación que Buda: librarnos del sufrimiento y enseñarnos un camino hacia la libertad espiritual, la dicha y la proximidad con Dios. Desde este prisma, el Jesús real es hoy tan accesible como siempre, o quizá incluso más. En vez de confiar solo en la fe, podemos superar la mera adoración y encontrar un conjunto de enseñanzas que concuerdan con las tradiciones sabias del mundo, una corroboración en términos cristianos de que la conciencia superior existe y está abierta a todos. [13]
La salvación es tener uno mismo conciencia de Dios. Pero como ya se vio anteriormente, Dios no es un ser sino un estado. La doctrina new ager utiliza mucha terminología cristiana (como lo expresa Chopra en la cita anterior) pero deforma su significado completamente. Copia del gnosticismo su concepto de salvación, pues ellos enseñaban que su salvación tampoco es por la fe en Jesucristo sino por medio de un autoconocimiento a través de la gnosis (conocimiento) enseñada por Jesucristo a sus discípulos como grupo selecto y estos a su vez a unos cuantos (los pneumáticos). Ireneo de Lyon describía la doctrina gnóstica: “…enseñan que ellos no se salvan por las obras, sino que, por el hecho de ser de naturaleza espiritual, automáticamente se salvan.” (Ad. Haer. I 6, 2). [14] Chopra niega la adoración que debe rendirse a Dios, y la sustituye por una fe en y una adoración hacia sí mismos, su salvación pretende ser universal pero juzga que los cristianos quedan “excluidos del gran proyecto humano que comenzó siglos antes de Cristo y que continúa en la actualidad. Dicho proyecto consiste en trascender el mundo físico y alcanzar el reino del alma.” [15]

Su escatología es meramente mental. Explica que según “los gnósticos… la Segunda Venida supondrá un cambio de conciencia que renovará la naturaleza humana y la elevará al nivel de lo divino.” [16] Aunque no indica si cree o no esta doctrina gnóstica, su silencio y el resto de su proclama demuestran que no hay lugar para la inmanente venida de Cristo, pues como vimos niega su divinidad. El énfasis recae en el ahora y su esperanza es que todos alcancen su conciencia divina creando así un mundo feliz donde todos se tratan bien. En cambio, la esperanza que nosotros los cristianos tenemos es "la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo" (Tito 2:13). Por eso el Espíritu Santo y nosotros los cristianos, la Iglesia, designada como esposa, clamamos por la venida del Señor: "Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven.", al mismo tiempo instamos a quienes no reconocen aun al Señor Jesucristo: "Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:17). Y también oramos por ellos: 
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. (1 Timoteo 2:3-6)
La Escritura es utilizada a su conveniencia sin realmente realizar un estudio de la misma. Las interpretaciones que presenta a lo largo de su libro son muestra de su falta de conocimiento de la Escritura. Se atreve a decir que “el Antiguo Testamento no describe a Dios como persona”, [17] cuando desde Génesis, Dios se muestra creando, hablando, bendiciendo, mandando, y el hombre, que es persona, es creado a imagen de Dios (Génesis 1:26-27), además Dios dialoga con el ser humano (Génesis 1:29-30; 2:16-17;3:8-19; 4:6-7, 9-15 entre muchos otros textos más). Y para cubrir su falsa enseñanza sobre la salvación expresa que “los oyentes de Jesús eran judíos y su tradición religiosa no incluía la vida después de la muerte y mucho menos un cielo donde los honrados recibirían su recompensa.” [18] Los judíos sí creían -y creen- en la resurrección, salvo la secta de los saduceos, a ellos Jesús les respondió: "Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos" (Mateo 22:31-32 citando Éxodo 3:6). Del Nuevo Testamento, Chopra expresa que “es lo bastante ambiguo y confuso para sustentar casi cualquier tesis acerca de lo que significa.” [19] Esta afirmación es únicamente su justificación para utilizarlo así, como ya lo hemos comprobado. Ireneo, frente a esta misma práctica de parte de los gnósticos, escribió animando a los cristianos a preservar la Regla de la verdad, es decir conocer a profundidad la doctrina de la Escritura:
De manera semejante quien conserva inquebrantable la Regla de la verdad que recibió en el bautismo, reconocerá los nombres, los dichos y las parábolas tomados de las Escrituras, pero no sus teorías blasfemas. Reconocerá las piedras del mosaico, pero no aceptará que la figura de la zorra sustituya el retrato del rey. Volviendo a colocar las palabras en su propio orden y en el contexto del cuerpo de la verdad, dejará al desnudo las creaciones que ellos han fantaseado y probará su falta de consistencia. (Ad. Haer. I 9, 4)
Autores de la Nueva Era, como Deepak Chopra, por lo general no se identifican como gnósticos –él lo niega rotundamente [20]- pero las evidencias son claras. En su libro cita constantemente el Evangelio de Tomás, del cual asegura que fue “el libro que quizá estuvo más cerca de ser incluido en el canon del Nuevo Testamento.” [21] Y sin mayor explicación o fundamento de esto argumenta que “el libro de Tomás data más o menos de la misma época que los Evangelios.” [22] Y aunque ese libro es fundamental para su doctrina defiende que “los Evangelios contienen lo necesario para realizar un viaje interior que resultará más rico que cualquier cosa que puedan ofrecer los gnósticos.” [23] Basta decir que en ninguna de las listas del canon del Nuevo Testamento que se tienen de los primeros siglos, aparece siquiera el Evangelio de Tomás. Para clarificar la cuestión de datación de los escritos del Nuevo Testamento y otros textos no aceptados en el canon de la Escritura, los eruditos en la materia aceptan de manera casi unánime las siguientes fechas: [24]


Ireneo de Lyon ya escribiría hacia el 180 d. C., exponiendo a la luz las doctrinas heréticas del gnosticismo y alertando a los cristianos:
Por eso es necesario que tanto tú, como todos cuantos leen este escrito y se preocupan por su salvación, no sucumban de inmediato apenas escuchan sus predicaciones. Como arriba dijimos, ellos hablan semejante a los fieles; pero entienden las cosas de modo no sólo distinto, sino opuesto; y mediante todas estas prédicas llenas de blasfemias matan a quienes por la semejanza de palabras echan sobre sí el veneno de diversas ideas; por ejemplo si alguno por leche diese yeso mezclado con agua, seduciría por la semejanza del color, como dijo un predecesor nuestro, acerca de todos los que pervierten las cosas de Dios y adulteran la verdad: "Mezclan perversamente el yeso con la leche de Dios". (Ad. Haer. III 17, 4)
En conclusión, el Jesús de la Nueva Era se fundamenta en las doctrinas heréticas gnósticas del segundo siglo por lo que no es algo novedoso y no debiera sorprender. Al contrario, la Iglesia  debería estar bien preparada para hacerle frente con base a la respuesta que se dio siglos atrás. Por lo mismo, es necesario que cada cristiano estudie la patrística (las obras de los Padres de la Iglesia, como, por ejemplo, San Ireneo de Lyon, a quien se ha citado) y conozca la historia de la Iglesia. Una manera sencilla pero sumamente profunda para que los cristianos conozcan su fe y sepan diferenciar entre la sana doctrina y las herejías, es el estudio del Símbolo Apostólico ya que en él encontramos, a modo de resumen, la columna de la fe cristiana con base a la Escritura.

1. Para mayor referencia respecto a quién es Deepak Chopra de acuerdo a su propio sitio: http:// www.chopra.com/aboutdeepak.
2. El lector que desee introducirse al tema del Jesús histórico puede examinar la obra de Gerd Theissen, La sombra del Galileo Trad. Constantino Ruiz Garrido, undécima edición (Salamanca, España: Ediciones Sígueme, 2004); en este libro el autor presenta los resultados de la llamada “búsqueda del Jesús histórico” a modo de novela. Para una mayor profundización del tema puede ver también del mismo autor: El Jesús histórico (Salamanca, España: Ediciones Sígueme, 1999).
3. Deepak Chopra, El tercer Jesús. El Cristo que no podemos ignorar. Traducido por Israel Ortega (México, D.F.: Grijalbo, 2008), 14.
4. Ibíd.
5. Todas las citas bíblicas son tomadas de la Reina-Valera 1960, a menos que se indique lo contrario.
6. Chopra, 51.
7. Ibíd., 54.
8. A. T. Robertson, Word Pictures in the Greek New Testament. Broadman Press, Southern Baptist Sunday School Board, 1934. Versión electrónica de CD ROM, Bible Works 7, 2006.
9. Chopra, 90.
10. Ibíd., 42.
11. Ibíd., 49.
12. Ibíd., 43.
13. Ibíd., 165.
14. Ireneo de Lyon, Contra los herejes. Exposición y refutación de la falsa gnosis Edición y traducción de Carlos Ignacio González (México, D.F.: Conferencia del Episcopado Mexicano, 2000). Todas las citas de San Ireneo son tomadas de esta edición.
15. Chopra, 68.
16. Ibíd., 54.
17. Ibíd., 57.
18. Ibíd., 51.
19 .Ibíd., 165.
20. Ibíd., 47.
21. Ibíd.
22. Ibíd., 90.
23. Ibíd., 51.
24. Craig A. Evans, El Jesús deformado (Santander, España: Editorial Sal Terrae, 2007), 56-57.

martes, 29 de octubre de 2013

La guerra y los cristianos



Después de haber visto un panorama acerca de la guerra en el AT y en el NT, ahora veamos algunos ejemplos de cristianos en tiempos de guerra. Se ha observado bien que en el NT "a los cristianos no se les dice que sirvan como soldados, ni a los soldados que se hacen cristianos se les dice que abandonen el servicio."[1] Esto a partir del mandato de Pablo de que el creyente debe quedarse en la condición en la que fue llamado (1 Corintios 7:20, 24). Por lo que se mantiene entonces una tensión entre el ser cristiano y el servicio prestado en la milicia. Por otro lado, el cristiano que no está directamente involucrado en la milicia ha tenido que evaluar las situaciones en las que de pronto se ha visto inmerso y obrar congruentemente a su fe. A continuación veremos algunos ejemplos.

Con el Edicto de Milán (313 d.C.) Constantino otorgó a los cristianos la libertad de reunirse y practicar su religión. La razón fue su conversión, que como cuenta la historia cambió no sólo el rumbo de una batalla sino de todo el Imperio Romano. Constantino vio en el cielo una señal, la cruz, y la voz celeste: "En este signo vencerás". Ésta fue la primera vez que Cristo fue presentado como estandarte de batalla pues se hizo gravar el monograma de Cristo en las armaduras de los soldados. Lo que sabemos al respecto es que muchos cristianos pensaron que Constantino "fue el único, entre todos los que tuvieron en su mano el poder romano, que era amigo de Dios y soberano del universo." [2]

Pero otros cristianos no veían con buenos ojos esa nueva relación del Imperio con la iglesia de Cristo y reaccionaron con una severa crítica al Imperio. Así ha quedado atestiguado: 
Ahora debemos luchar contra el anti-Cristo… Éste no nos apuñala por las espaldas, sino que nos acaricia el vientre… No confisca nuestros bienes, sino que nos enriquece para la muerte… No azota nuestras espaldas, sino que debilita nuestra alma con su oro… Construye iglesias para demoler la fe… Tú distribuyes entre tus adictos sillas episcopales, reemplazando los buenos por los malvados… Tú logras ser perseguidor sin hacer mártires. [3]
Esa actitud imperialista también la tuvieron los colonizadores españoles, con el objetivo claro de evangelizar-conquistar bajo "la cruz y la espada". Los pueblos de Latinoamérica sufrieron gravemente, a más de quinientos años todavía quedan las heridas que buscan cicatrizar. Pero aún dentro del mismo clero hubo quienes optaron por otra manera. Tal es el caso de san Francisco de Asís quien veía dos modos de evangelizar:
…en primer lugar, viviendo la fraternidad en medio de paganos, sirviéndolos y confesándose como cristianos; y en segundo lugar, y "cuando juzgaren que es grato al Señor", anunciando directamente el evangelio. Se renuncia, pues, a toda voluntad de dominación y expansión del sistema de la fe por cualquier forma de violencia, ni siquiera simbólica. [4]
El Evangelio no se impone de manera violenta. Pero podemos apreciar que cada gobierno tenía sus propias motivaciones enfermas de poder. En muchos de nuestros países latinoamericanos hemos observado gobiernos que, sin la necesidad de usar la religión, han oprimido al pueblo causándole la muerte. ¿Qué hace el cristiano entonces? Santo Tomás de Aquino da una premisa importante:
El gobierno tiránico no es justo, por no estar ordenado al bien del pueblo sino al bien particular del gobernante. Igualmente, el derrocamiento de este régimen no tiene carácter de sedición, fuera del caso que se hiciera con tanto desorden que entrañara para el pueblo más daños que la misma tiranía. En efecto, es más cierto que el tirano es el sedicioso, fomentando discordias y turbaciones en el pueblo que le está sometido, a fin de poderlo dominar con mayor seguridad. [5]
Esta cita de Tomás de Aquino nos da luz ante el problema. La búsqueda de la libertad deseada no pude ser catalogada como sediciosa pues la finalidad es el bienestar del pueblo. Cada acto que sea realizado a favor de la libertad deberá tomar en cuenta, y evaluar continuamente: 1) su objetivo de bien común, y 2) que en el proceso no haya mayor sufrimiento al que ya se tiene.

En México se tiene la figura del cura Miguel Hidalgo quien participó activamente en la lucha de Independencia. Algunos estudiosos indican que esta historia es un mito, sin embargo representa un tipo de libertador con convicciones religiosas fuertemente arraigadas. Se le estima porque se ve en él la otra cara de la Iglesia, una que ve por el pueblo.

Recordemos que aunque es cierto que Cristo Jesús no insta revoluciones, sí llama a seguirlo, a vivir bajo la ética de su Reino, y esta vida provoca el desprecio de las estructuras malignas y perversas que oprimen al ser humano. Así fue como Dietrich Bonhoeffer y muchos cristianos alemanes siguieron el ejemplo de Jesucristo, se manifestaron como la Iglesia confesante en contra del nazismo en la Segunda Guerra Mundial. En su pequeño libro Vida en comunidad aclara:
Contrariamente a lo que podría parecer a primera vista, no se deduce que el cristiano tenga que vivir necesariamente entre otros cristianos. El mismo Jesucristo vivió en medio de sus enemigos y, al final, fue abandonado por todos sus discípulos. Se encontró en la cruz sólo, rodeado de malhechores y blasfemos. Por esta razón, el lugar de la vida del cristiano no es la soledad del claustro, sino el campamento mismo del enemigo. Ahí está su misión y su tarea. [6]
Y así, él siguió a Jesucristo, entregó la vida defendiendo al pueblo judío y la fe cristiana. Fue apresado y recluido en un campo de concentración nazi. Bonhoeffer fue sentenciado a la horca bajo la orden de Hitler, y ejecutado en 1945 a la edad de 39 años. De su lucha tanto social como pastoral queda constancia en su teología:
Si un loco en la Kurfürstendamm lanza su automovil sobre los transeúntes, yo no puedo como pastor contentarme con enterrar a los muertos y consolar a las familias. Debo, si me encuentro allí, saltar y arrancar del volante al conductor. [7]
Entonces, comprendemos que los actos revolucionarios en búsqueda de paz y libertad no son violentos. Pues la violencia no la realiza en primera instancia el que anhela la libertad. La violencia es la respuesta de un gobierno que no desea ceder su poder opresor, al contrario, tratará de expandirlo. Al respecto también escribió Ignacio Ellacuría:
No es que la violencia sea siempre y en todos los casos rechazable para un cristiano, pero el cristiano en cuanto a tal no da ordinariamente su testimonio específico a través de la violencia. No es tampoco que se quiera dejar el trabajo "sucio" para otros, mientras que el cristiano se queda entre los "puros" que no se ensucian las manos. Se trata más bien de dar de la manera más cabal y plena testimonio de que la vida está sobre la muerte, de que el amor esta sobre el odio. Tal actitud sería aceptable y eficaz si es que ese mismo cristiano se atreviera hasta el martirio en la defensa de los más pobres y en el combate contra los opresores con el testimonio de su palabra y de su vida. [8] 
Notable fue su obra en El Salvador, pues también se encontró con las balas de metralla del gobierno. Fue asesinado el 16 de noviembre de 1989. Y es que cuando los cristianos observan la violencia, la injusticia, se ven impelidos a obrar, a hacer algo.

¿Cristianos al grito de guerra? La ética del cristiano no permite la violencia, ni la injusticia, ni la opresión. El cristianismo busca la reivindicación del ser humano como imagen de Dios. El cristiano no busca el enfrentamiento bélico, pero sí enfrenta todo lo que se levante en contra de Cristo y de su obra salvadora-liberadora. Se atreve a levantar la voz de manera profética denunciando el pecado de la injusticia y anunciando la verdad de la justicia. Considera la obra de la Trinidad a favor de la libertad de la comunidad. Por ello debemos cuidarnos de juzgar a aquellos hermanos que han dado su vida por la libertad cristiana de todo el pueblo sea este creyente o no: 
Poner en duda la honradez de estos hombres, unos y otros, es algo a lo que no tenemos derecho quienes aún conservamos nuestra vida y nuestra tranquilidad, tal vez por nuestro silencio cómplice ante el dolor del pueblo y por nuestra cobardía (¡teológicamente justificada!) para defenderlo. [9] 
Si el cristiano al leer los artículos de periódicos o escuchar los noticieros que nos muestran las injusticias políticas, económicas, o sociales, no responde conmocionado, sino que lo observa como algo natural, está desensibilizado. Y aún peor, cuando ve los improperios de su pueblo por parte de las instituciones gubernamentales y no hace nada, participa de aquél pecado social estructural.

Y ¡qué difícil es tener un corazón sensible al pueblo sufriente! Espero que no hayamos cerrado los ojos tanto tiempo que ya no podamos abrirlos ahora y ver los padecimientos de nuestro pueblo mexicano y de nuestros hermanos cristianos por la injusticia. Que el Señor nos ayude a perseguir y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para manifestar la justicia a un pueblo que tanto la necesita.




  1. Bauernfeind, O. “πόλεμος”. (2003). Compendio del Diccionario teológico del Nuevo Testamento. Grand Rapids, Michigan: Libros Desafío. P. 884. 
  2. Según Eusebio de Cesarea (263-339). En Richard, P. (2010). Memoria del movimiento histórico de Jesús. Desde sus orígenes (años 30) hasta la crisis del Sacro Imperio Romano Cristiano (siglos IV y V).México, D.F.: Ediciones Dabar. P. 340.
  3. Según Hilario de Poitiers (315-368 d.C.). Ibíd., pp. 340-341.
  4. Boff, L. (1992). Quinientos años de evangelización. De la conquista espiritual a la liberación integral. Santander, España: Editorial Sal Terrae. P. 71.
  5. Citado en Olmedo, L. (1981).  Fe cristiana y violencia revolucionaria. ¿Cuál debe ser la actitud de los cristianos en América Latina? México, D.F.: CUPSA. Pp. 62-63.
  6. Bonhoeffer, D. (2003). Vida en comunidad. 9ª edición Salamanca, España: Sígueme. P. 9.
  7. Citado en Bonhoeffer, D. (1968). Ética. Barcelona: Editorial Estela, p. XVII.
  8. Citado por Sobrino, J. (1997). Jesucristo liberador. Lectura histórico-teológica de Jesús de Nazaret. 3ª edición. Madrid, España: Editorial Trotta. P. 280.
  9. Olmedo. (1981). Fe cristiana y violencia revolucionaria.